Pocos saben que en alemán no existe una palabra para "ese motor es demasiado grande para ese compartimento". Intentaron decirles a los ingenieros "Zu groß" o "Zu dick", pero tampoco tienen una expresión equivalente a "Eso fue lo que dijo ella", y estas son las consecuencias: un reluciente y fornido V8 encajado en un espacio minúsculo, que dota al Vorschlaghammer de una aceleración brutal de 0 a 100 en un abrir y cerrar de ojos. Pero no te preocupes: terminar el recorrido antes de tiempo es el único inconveniente, así que ir despacio también tiene su gracia.