¿De qué sirve un coche si no es para ir del punto A al punto B? Y, seamos sinceros, ¿quién recorre distancias cortas en línea recta sobre terreno plano? Bravado se hizo la misma pregunta y el Hellfire fue su respuesta. Si sabes dominarlo, esta máquina dejará en ridículo a casi cualquier otro vehículo de cuatro ruedas. Eso sí, ni se te ocurra girar el volante bruscamente a mitad de camino, o estarás muerto antes de que te des cuenta.