Seamos realistas: el futuro no ha cumplido. Nos prometieron viajes espaciales y paz mundial, pero nos hemos quedado con realidad virtual de lo más cuestionable y una decepción tras otra. Así que, ¿por qué no te pones al volante del Broadway y regresas a una época en la que el diseño futurista era una utopía de ciencia ficción en lugar de una tendencia absurda?