O te corre gasolina por las venas o no, y así es como lo vamos a comprobar: si tu primer instinto no es destapar una cerveza con la parrilla, pulir el cofre a escupitajos, mimar esa defensa trasera, llamarla "preciosa" y cantarle el himno nacional a eructos, entonces este Hotring no es para ti. Ya puedes irte.