Cualquiera que haya conducido un Walton conoce la sensación de superioridad que da estar por encima del resto, literalmente. Pero a veces el narcisismo exige algo más terrenal, algo que te mantenga a ras de suelo. Presentamos el Stock L35: la misma presencia imponente de siempre, pero con una suspensión tan baja que reduce la distancia al asfalto al mínimo absoluto. Es el vehículo ideal para quienes buscan pasar desapercibidos mientras mantienen su estatus. Incluye compatibilidad con la modificación de bloqueador de misiles para que nada te detenga.