Justo cuando creías que los británicos habían aceptado su irrelevancia geopolítica, lanzan una joya como esta para seguir alimentando el mito. Gracias a una conducción precisa y un manejo tan intuitivo que difumina la línea entre el conductor y la máquina, el Rapid GT X te permite hacer realidad tus fantasías biomecánicas más salvajes sobre el asfalto, con o sin matices sexuales y esa sensación de superioridad totalmente injustificada. Si es lo tuyo, claro está.