Fideos instantáneos, princesas de anime y tentáculos a granel. Si tu misión es convertir tu devoción por la cultura japonesa en un vehículo, ya has llegado a tu destino. Olvida que sus líneas rectas y ese parachoques con forma de bandeja de comedor escolar podrían espantar a cualquiera; bajo esa estética discutible se oculta una máquina lista para demostrar su valía, aunque solo tú y tus amigos más optimistas logréis apreciarlo. Dinka Blista Kanjo: el capricho definitivo para los que saben lo que se hacen.