Mientras los fanáticos de los hipercoches, los magnates de las criptomonedas y los barones del petróleo discutían si Grotti sería capaz de crear un GT ultramoderno con un motor clásico de aspiración natural, sus ingenieros se dedicaban a demostrar que, por supuesto, podían hacerlo. Resulta que sus prioridades estaban perfectamente alineadas. ¿Que si deberías refinanciar tu ático en el centro y liquidar el fondo universitario de tus hijos para hacerte con uno cuanto antes? Digamos que ya conoces la respuesta.