El Stinger TT es tan arrebatador, táctil y potente que tu primer instinto será intentar conquistar al bombón de turno, meterlo en el asiento del copiloto y dejar que los caballos hablen por ti. Deja que sus manos recorran el cuero de lujo y que se encargue de la radio. En ese instante, entenderás que tus días de ligue han terminado. Esta es la única relación que te hace falta. Y como a nadie le gusta que le hagan mal tercio, es hora de desplegar las minas resbaladizas.