Conoce el Veleno GT: la descarga de adrenalina tóxica de la que no podrás escapar. Es carísimo, bebe gasolina premium como si no hubiera un mañana y requiere más mantenimiento que un jet de época. ¿Sistemas de seguridad? Ni existen. Los frenos eran opcionales y el interior parece diseñado para ofrecerte la máxima incomodidad posible. Este coche vaciará tu cuenta bancaria y dejará tu autoestima hecha trizas en el retrovisor, pasando por encima de todos los que se atrevieron a probarlo. Y, aun así, volverás a suplicar por otra vuelta, por otro paseo vibrante y asfixiante. Solo firma en la línea de puntos.