Ah, los Estados Unidos de los años 50. Fue el momento exacto en que las teorías psicosexuales de Freud se fusionaron con el diseño automotriz para crear una pareja de ensueño. Este Coquette es tan descaradamente fálico que casi se siente incompleto sin accesorios. Huele a humo de puro, valores tradicionales y testosterona en estado puro. Prepara la chequera, porque la edad dorada de la represión no va a volver sola.