La división de vuelo espacial de Nagasaki es responsable de algunos de los diseños más elegantes e inflamables que jamás hayan terminado en el fondo del Atlántico. Así que, cuando este mismo equipo se puso a trabajar en un prototipo de motocicleta, ten por seguro que el resultado no solo romperá las reglas, sino también cráneos y cuentas bancarias en cuanto llegue al mercado.