La tecnología suele arruinar el ambiente, y Pegassi ya se hartó. Justo cuando alcanzas ese estado de euforia pura cargado de adrenalina, el Horus aparece para devolverte a la realidad; específicamente, a la realidad de estar en un supercoche a diez metros sobre la autopista de Los Santos, precipitándote con elegancia contra el costado del centro comercial Rockford Plaza. Esa es la clase de vivir el momento que realmente importa.