La Coureuse... Los estadounidenses la llaman "Le Ride". En los setenta, era el único coche de origen francés que la gente presumía sin pizca de vergüenza. Hoy, esta leyenda llega con una renovación eléctrica integral, desde el alerón hasta las tomas de aire, lista para levantar una ceja, susurrar un sugerente "voilà" y recorrer tu cuerpo de arriba abajo. "Bon voyage".