Poca gente ha llevado una Hakuchou Drag al límite, pero reconocerlos es fácil: mirada perdida en el vacío, mandíbula tensa y ese hilillo de sangre que les sale de los oídos... están acabados para siempre. Es un club exclusivo. Sabes que perteneces a él, así que suelta la pasta y haz realidad tu sueño.