Ya conoces la historia: vas a hacer un recado y, de repente, te entra un deseo irrefrenable de destrozar el asfalto. Tu médico te dirá que necesitas terapia, pero en Vapid sabemos que lo único que te hace falta es el vehículo adecuado. Algo rápido, ligero y lo suficientemente compacto como para desintegrarse al primer contacto. Empieza tu sesión de terapia.