Como bien demuestra la tasa de enfermedades coronarias infantiles, la relación potencia-peso nunca ha sido el fuerte de Estados Unidos... hasta hoy. Con el FMJ, Vapid ha puesto al supercoche americano a régimen estricto. ¿El resultado? Conservando el motor original bajo una carrocería compuesta por un 90% de fibra de carbono y un 10% de orgullo patrio, esta máquina acelera de 0 a 100 en un abrir y cerrar de ojos.