Directo desde el glorioso catálogo de Willard llega este espectacular vehículo de lujo de la era del jet. Es un sofisticado yate terrestre cromado que, por su estética y el rugido de su motor, parece capaz de impulsarte hasta la estratosfera. Como solía decir tu padre a sus conquistas con un brillo en la mirada y un aliento cuestionable: "Tranquila, nena, este viaje es solo de ida al cielo".