Imagina la serena y rigurosa sensación de tirarse y surcar los cielos hasta caer en el centro de un objetivo lejano en un Ruiner 2000, y que solo el paracaídas de a bordo marque la diferencia entre conseguir la máxima puntuación y morir envuelto en una bola de fuego. Pues Tiempo extra: disputa es así, solo tú y el resto de adictos a la adrenalina de Los Santos pisáis el acelerador al mismo tiempo. Esto solo puede acabar bien.