Equipos de dos personas se atan a una variedad de vehículos armados: uno detrás del volante y el otro en el gatillo. El artillero es responsable de destruir los objetivos con un arma montada, mientras que el conductor corre para superar a sus oponentes y conseguir puntos adicionales en cada vuelta. Después de cada vuelta, el artillero y el conductor cambian de rol y gana el equipo que termine con más puntos.