Todos se acuerdan del asiento trasero del Tulip M-100 de cuatro puertas: los que tuvieron conversaciones profundas con taxistas, los borrachos que se quejaban a los agentes de policía o los que terminaron vomitando sin pudor sobre la tapicería. Bueno, pues esta es tu oportunidad de sentarte adelante para variar y, como ahora es un coupé de dos puertas, la buena noticia es que nadie podrá hacer las mismas cochinadas que hacías tú.